jueves, 10 de noviembre de 2016

CASO PRÁCTICO

Educación Primaria "Adrián es un niño tímido y con faltas de habilidades para relacionarse con sus compañeros, al inicio del curso los padres le escolarizan en sexto de Educación Primaria en un nuevo colegio a causa de un cambio de ubicación del negocio familiar. Esta situación incide en el carácter del niño que pierde la relación con su pequeño grupo de amigos del anterior colegio. En enero, los padres de Adrián se reúnen con la tutora de su hijo y le comunican que el niño se encuentra triste desde que volvió de vacaciones de Navidad, que por las mañanas tarde en vestirse y hace lo posible por retrasar su salida al colegio. Asimismo, comentan que esta situación comenzó durante las vacaciones de Navidad. Un día que Adrián estaba jugando con un helicóptero dirigido con Félix, un compañero del colegio que vive en la mima plaza, le pidió el mando, Adrián se lo dejó y Félix comenzó a manejar bruscamente el juguete hasta que terminó rompiéndose la hélice en la rama de un árbol. Adrián protestó y se quejó, pero Félix le dijo que había sido un accidente aéreo y que al ser Adrián el piloto, él era la víctima y ya no podía ir al colegio porque había muerto al estrellarse. En la entrevista, la tutora manifiesta a los padres que no encuentra en clase ningún comportamiento fuera de lo normal y que Adrián, al que considera tímido, está como siempre. También les comenta que aunque no ve que Adrián y Félix jueguen juntos, que no se preocupen, que no todos los niños participan en los mismos grupos de juegos y que el estado de ánimo de Adrián seguramente será porque tiene que entregar un trabajo y va con retraso. La semana siguiente, Adrián tiene que ser atendido en el colegio porque recibe un golpe en el ojo con un balón cuando estaba mirando cómo sus compañeros de clase jugaban un partido de fútbol. El golpe es considerable y Adrián cuenta entre sollozos que Félix le ha lanzado el balón a la cara cuanto estaba cerca. El jefe de estudios le comenta a Adrián que no se queje, que lo que tenía que hacer es jugar al fútbol con sus compañeros y no quedarse mirando detrás de la portería, que si se ponía en ese lugar lo lógico es que recibiera un balonazo cuando intentaban meter gol. Ese mismo día, a la salida del colegio, Félix se cruza con Adrián y se lleva la mano al ojo mientras se ríe. Luego Gonzalo, amigo de Félix, da un golpe con la mano en el cuello a Adrián mientras le dice “cuidado con tu pelota” y Ana, amiga de Gonzalo, se burla de Adrián haciendo ver que llora. Al llegar a casa, Adrián cuenta el incidente a sus padres quienes al día siguiente van al colegio y se entrevistan con el jefe de estudios. En la conversación, éste no da ninguna importancia a lo sucedido y le dice que en los juegos suceden estas cosas y que las burlas son cosas de niños, que a esa edad lo hacen sin milicia y forjan el carácter. Los padres le recuerdan que Adrián no estaba jugando que, de hecho, nunca juega porque no le seleccionan para los equipos que los compañeros forman en los recreos, a lo que el jefe de estudios contesta que lo que tiene que hacer Adrián es hacerse amigos en el colegio e integrarse. Además, les comenta que ellos como padres tienen que fomentar que su hijo se relacione con sus compañeros tanto dentro como fuera del centro. Tras la entrevista con los padres, el jefe de estudios le comenta a la tutora que haga algo para que los padres de Adrián dejen de protestar, que ya han ido dos veces en poco tiempo y que vigile lo que pasa con él. Al día siguiente, la tutora les dice a todos los alumnos que los padres de Adrián se han quejado de que no juega al fútbol, así que siempre que haya fútbol Adrián formará parte de un equipo, que le traten bien porque ella va a vigilar que sea así y les recuerda que en los equipos tienen que haber chicos y chicas. El lunes siguiente durante el recreo, Adrián juega en uno de los equipos. Cuando comienza el partido, Gonzalo le dice “ponte ahí que tu puesto es el de medio estorbo”. Al poco tiempo, Adrián deja de jugar cuando Irene le pone una zancadilla sin que llevara el balón. Al caerse sufre un golpe en la rodilla y se queja de dolor que, al mismo tiempo, sangra un poco. Algunos alumnos que estaban jugando se ríen y Félix le dice “habrá que sustituirte por inútil”. Otros alumnos cuando Adrián se va le dicen en voz baja que lo sienten y que Félix, Gonzalo e Irene son muy brutos. Cuando Adrián cuenta a sus padres lo que ha pasado piden urgentemente cita a la directora." ¿Estos hechos pueden considerarse como acoso? Desde luego, bajo mi punto de vista, en el momento en el que un niño se siente mal porque otros compañeros no le tratan con respeto, no quiere ir al colegio por esos motivos y sufre determinadas agresiones, se trata de ACOSO. Incluso, los demás compañeros son conscientes de las actitudes negativas de Félix, Gonzálo e Irene disculpándose por lo bajo y demostrando con esto su temor hacia ellos. ¿Qué documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas este tipo de conductas? El Plan de Convivencia, sin lugar a dudas, debe tratar el tema de acoso y establecer una serie de pautas de detección y de actuación ante estas situaciones. El Reglamento de Régimen interno contempla todas las normas y conductas que deben tener la comunidad educativa para una adecuada convivencia y por ello, debe tratar este tema tan importante. El Plan de Acción Tutorial también debe hacer mención a estas situaciones dado que es la tutora quien trabaja directamente con los alumnos y quien puede detectar más rápidamente los posibles casos de acoso y actuar en consecuencia. ¿Qué te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora? La tutora muestra una actitud poco implicada e indiferente. Considero su papel fundamental en estas y otras situaciones ya que es ella quien se relaciona cada día con los niños, quien mejor les conoce y les puede tratar. Si ante la primera manifestación de preocupación de los padres, en lugar de quitar importancia al asunto, hubiera decidido observar la situación y hacer un seguimiento de lo que estaba realmente pasando, quizá, se podía haber parado antes este acoso. Por otro lado,me parece ofensivo para Adrián la actitud que toma la profesora al decir a toda la clase que los padres de Adrián se han quejado y que por el deben jugar al fútbol con él. Con ese comportamiento, considero que ridiculiza a Adrián y que alimenta a los demás chicos en este acoso. El jefe de estudios tiene una actitud muy negativa ya que debe velar por el bien tanto de padres como de profesores y alumnos y en ningún caso, debería culpar al propio Adrián por no jugar al fútbol y estar en un sitio equivocado. Además parece que poco le importa el malestar de la familia, solo quiere que no le molesten y por ello, presiona a la profesora en lugar de tratar de buscar soluciones todos juntos. ¿Qué medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos hechos? El centro debería establecer un plan de actuación ante esta situación que implicase a todos los profesores. Se deberían reunir y buscar soluciones, establecer reuniones periódicas con la familia para escucharla, tranquilizarla y establecer juntos unas pautas de actuación. Por otro lado, es muy necesario que la tutora establezca un vínculo más estrecho con su grupo, conociéndose mejor, a través de técnicas y actividades de convivencia, compañerismo y respeto. ¿Qué opinas sobre los comportamientos de los alumnos? Los alumnos no dejan de ser niños que ante situaciones en las que no saben cómo actuar lo que único que les preocupa es que a ellos mismo no les ocurra lo mismo. Sería muy importante desarrollar actividades en las que establecer distintos roles para verse reflejados y ser capaces de poder ayudar. Además sería muy interesante poder establecer una confianza tutora-alumnos que les permita manifestar todo lo que ellos ven, piensan o sienten sin sentirse como "chivatos" o que fallan al grupo.

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