jueves, 1 de diciembre de 2016

MÓDULO 4.

En el ejercicio del módulo 2, seleccioné el caso número 1, de víctima pasiva.

Resumen

   El estudio se realiza a un grupo de 14 años, bastante unido, que se sienten bien en clase, consideran tener bastantes amigos y que el ambiente del aula es propicio para un buen trabajo ya que hay pocos conflictos.
   Entre ellos, destacan 5 alumnos que consideran ser amables, respetuosos y que ayudan a los demás, mientras que, por otro lado, destacan 4 alumnos con riesgo, centrándonos en un alumno cuyo alto número de compañeros consideran que podría estar sufriendo bullying.
Se tratar de un alumno que, en ocasiones, es insultado e intimidado y con más frecuencia aislado y rechazado. Sin embargo, él mismo considera que pocas veces es tratado de tal modo y  no se siente indefenso para nada.

Contexto  escolar.

Aunque el alumno del caso que elegí tiene 14 años y asiste al instituto, voy a enfocar la situación en un alumno de Primaria de 11 años.
Particularmente trabajo en un colegio del sur de Madrid, concretamente del barrio Villaverde, con una población de clase media-baja. A pesar de las características de la zona las familias están muy implicadas en la evolución de sus hijos, participan en las actividades que plantea el centro, asisten a las reuniones...
Se trata de un colegio de línea 3, con una ratio media de 26 alumnos por aula, entre los cuales podemos encontrar algún gitano y un porcentaje muy alto de población inmigrante de América del Sur.

Protocolo de actuación

Una vez analizados los datos y tras una comunicación minuciosa a todo el claustro, el Equipo directivo junto al Equipo de Orientación se entrevistarán individualmente con la posible víctima, con su familia, con los testigos y con los alumnos prosociales.
Por otro lado, se entrevistará tanto a los alumnos acosadores como a sus familias para que puedan ampliar la información y estén al corriente de la situación.
A partir de la primera entrevista, y siguiendo  el plan de Convivencia del centro, se realizará un seguimiento del alumno a través de las observaciones directas de todo el Claustro y personal del centro (en patios, pasillos, comedor, actividades de aula...) y de posteriores entrevistas a los mismos miembros.
Por otro lado, la tutora dará pautas de actuación al alumno en riesgo y se trabajarán habilidades sociales, valores, actividades en pequeño y gran grupo de distintos roles con todo el grupo... y establecerá una observación muy directa y cercana de la situación del grupo en general y de este alumno en particular.
Finalmente, si fuera necesario, procederíamos a aplicar el protocolo de actuación ante situaciones de acoso, establecido por el centro.

Medidas organizativas

Vigilancia en los pasillos y en los baños por el tutor o especialista responsable del grupo en ese momento.
Vigilancia en los patios. Todos los maestros están informados de la situación y mantendrán una actitud de mayor alerta en sus turnos de patio.
Desarrollar por parte de los especialistas de Educación Física actividades de deporte y juegos en el horario de patio que impliquen la participación de todos los alumnos, especialmente de este niño que se encuentra en situación de riesgo, fomentando el trabajo en equipo, la colaboración, la empatía, la ayuda...
Vigilando las entradas y salidas del colegio, tanto por los conserjes como por el Equipo Directivo.
Los alumnos prosociales se reunirán quincenalmente con la orientadora para hacer un seguimiento, contrastar ideas, establecer pautas... si el método es efectivo se alargarán estas reuniones en el tiempo.
Los alumnos prosociales acompañarán al alumno en riesgo, le aconsejarán, guiarán y ayudarán en aquellas situaciones que se consideren necesarias.
Se reestructurará la colocación de los alumnos en el aula, alejando al alumno en riesgo de aquellos posibles acosadores y sentándole junto a aquel alumno amigo suyo para fomentar su autoestima y seguridad.
La tutora, junto con la orientadora, buscarán pautas concretas de actuación ante situaciones de acoso escolar que la tutora desarrollará con el grupo.
Dedicar en el aula determinadas sesiones semanales para el desarrollo de actividades de rol, de trabajo en equipo que impliquen mayor colaboración entre iguales, juegos varios de empatía y compañerismo.
Se hará incapié en el trabajo de valores.


PROYECTO: ME PUEDE PASAR A MÍ.

Desarrollaremos un pequeño proyecto para transmitir a todos los alumnos la situación de un compañero y la posibilidad de que le pueda pasar a cualquiera de ellos.
Objetivos:
-Reflexionar sobre el acoso escolar.
-Fomentar la reflexión sobre los sentimientos de otros compañeros (pensar en el otro o ponerse en lugar del otro)
-Prevenir situaciones de riesgo.
Contenidos:
-El acoso escolar.
-Sentimientos ante el acoso escolar.
-Situaciones de riesgo.
Metodología:
A partir de la lectura del cuento "Orejas de Mariposa" estableceremos un diálogo de si alguna vez se han sentido así, si considerar que algún niño de la clase es diferente o "raro", porqué, cómo se comportan con él, cómo se sentirían si fueran ellos.
Posteriormente, dividiremos la clase en tres grupos (teniendo en cuenta a nuestro alumno en riesgo) y cada grupo inventará una historia donde puede darse una situación de acoso escolar.
Otra actividad que desarrollaremos en sesiones posteriores será el juego de roles en pequeños grupos. La tutora les asignará unas situaciones determinadas y, tras varios ensayos (en las que todos pasen por los diferentes roles, sobretodo por sentirse como niño acosado) las representarán ante el resto de alumnos y después, todos juntos, analizarán las situaciones, los sentimientos, emociones que experimenta cada uno...
También se podrá hacer otra actividad en la que comenten situaciones de patio que no les haya gustado, y plantear posibles alternativas de actuación a esas actividades.
Realizaremos un mural con recortes, dibujos, técnicas varias, expresando aquellas cosas que nos hacen sentir bien, a un lado, y las que nos hacen sentir mal, a otro lado.
Se expondrá dicho mural en el hall del colegio.



No hay comentarios:

Publicar un comentario